El mensaje «El pecado que escondes es el que te esconde» enseña que el pecado que escondo no solo queda oculto dentro de mí, sino que termina escondiéndome a mí mismo de Dios, de mi propósito, de mi llamado y de la vida que fui creado para vivir.

Se desarrolla en tres etapas: primero, el problema, donde el pecado me desvía, me detiene y me esconde; segundo, la solución, donde debo despojarme de todo peso y pecado; y tercero, en la práctica, donde debo identificar aquello específico que tengo que dejar, comenzando por la ira.

predica en video
Suscríbete
Donaciones
Comparte

Compartir este mensaje