El mensaje «El denuedo de los que no niegan a Cristo» enseña que en medio de una generación que presiona a los creyentes a callar, el verdadero denuedo no nace del carácter humano sino de una vida llena del Espíritu Santo y de intimidad con Cristo — porque los que caminan con Jesús terminan hablando y viviendo como Él (Hechos 4:13).
El verdadero denuedo no nace de la valentía humana; nace de una vida que ha caminado íntimamente con Jesús.