Un encuentro especial como iglesia para dar gracias a Dios por Su provisión, cuidado y gracia durante el año. Un momento de adoración, reflexión y comunión.
Porque recordar lo que Dios ha hecho fortalece nuestra fe, renueva nuestra esperanza y nos une como cuerpo en Cristo.
A toda la familia. Miembros de la iglesia, amigos e invitados que deseen compartir un tiempo de gratitud y fe.
“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.”
1 Tesalonicenses 5:18