Durante esta primera semana queremos acercarnos al Señor con un corazón sincero, permitiendo que el Espíritu Santo examine profundamente nuestras vidas y saque a la luz todo aquello que ha deteriorado el altar de nuestra comunión con Dios.
Entendemos que el fuego no cae sobre un altar contaminado, descuidado o dividido. Por eso, antes de pedir avivamiento, respuesta, dirección o poder, queremos volver al lugar del arrepentimiento genuino.
Oramos como Iglesia para que el Señor quite toda dureza, religiosidad, tibieza, pecado oculto, distracción espiritual y autosuficiencia que ha ido apagando lentamente el fuego del altar en nuestras vidas, familias y congregación.
Anhelamos que el Espíritu Santo produzca en nosotros convicción de pecado, quebrantamiento verdadero y una limpieza profunda del corazón, para volver a ser una casa preparada para Su Presencia.
Centro Cristiano Internacional · Semana 1 · Acercándonos al Altar
Durante esta segunda semana queremos volver al lugar de la intimidad con Dios. No solamente deseamos experimentar momentos espirituales, sino restaurar una comunión profunda, constante y verdadera con Su Presencia. Entendemos que el altar no fue diseñado únicamente para pedir cosas, sino para encontrarnos con Él.
Vivimos en tiempos donde muchas voces compiten por nuestra atención, donde el activismo puede reemplazar la intimidad, y donde es posible servir a Dios sin permanecer cerca de Su corazón. Pero el Señor está llamando nuevamente a Su Iglesia a regresar al lugar secreto.
Oramos como Cuerpo de Cristo para que el Espíritu Santo despierte hambre por permanecer delante de Dios, contemplar Su belleza y volver a disfrutar Su Presencia más que cualquier otra cosa.
Anhelamos que estos días restauren la sensibilidad espiritual, la comunión diaria, el deleite en Su Presencia y el amor por el lugar secreto. Oramos para no conformarnos con una vida cristiana rutinaria, fría o religiosa, sino para volver a caminar en intimidad genuina con Dios.
Centro Cristiano Internacional · Semana 2 · Restaurando el Altar
Durante esta tercera semana queremos clamar para que, después de haber restaurado el altar y vuelto a la intimidad con Dios, el fuego del Espíritu Santo vuelva a encender nuestras vidas. Entendemos que Dios no restaura el altar solamente para mirarlo, lo restaura para llenarlo de fuego.
El fuego en la Biblia representa Su Presencia, Su poder, Su santidad, Su aprobación, Su voz y Su Espíritu obrando en medio de Su pueblo.
Hoy necesitamos más que emoción o motivación humana. Necesitamos el fuego santo de Dios despertando nuevamente corazones dormidos, activando dones, trayendo convicción, pasión, autoridad espiritual y hambre por cumplir Su voluntad.
Oramos para que el Espíritu Santo nos saque de la pasividad espiritual y nos convierta en hombres y mujeres encendidos para esta generación. No queremos solamente asistir a reuniones: queremos arder nuevamente.
Centro Cristiano Internacional · Semana 3 · Fuego en el Altar
Durante esta primera semana queremos acercarnos al Señor con un corazón sincero, permitiendo que el Espíritu Santo examine profundamente nuestras vidas y saque a la luz todo aquello que ha deteriorado el altar de nuestra comunión con Dios.
Entendemos que el fuego no cae sobre un altar contaminado, descuidado o dividido. Por eso, antes de pedir avivamiento, respuesta, dirección o poder, queremos volver al lugar del arrepentimiento genuino.
Oramos como Iglesia para que el Señor quite toda dureza, religiosidad, tibieza, pecado oculto, distracción espiritual y autosuficiencia que ha ido apagando lentamente el fuego del altar en nuestras vidas, familias y congregación.
Anhelamos que el Espíritu Santo produzca en nosotros convicción de pecado, quebrantamiento verdadero y una limpieza profunda del corazón, para volver a ser una casa preparada para Su Presencia.
Centro Cristiano Internacional · Semana 1 · Acercándonos al Altar
Durante esta segunda semana queremos volver al lugar de la intimidad con Dios. No solamente deseamos experimentar momentos espirituales, sino restaurar una comunión profunda, constante y verdadera con Su Presencia. Entendemos que el altar no fue diseñado únicamente para pedir cosas, sino para encontrarnos con Él.
Vivimos en tiempos donde muchas voces compiten por nuestra atención, donde el activismo puede reemplazar la intimidad, y donde es posible servir a Dios sin permanecer cerca de Su corazón. Pero el Señor está llamando nuevamente a Su Iglesia a regresar al lugar secreto.
Oramos como Cuerpo de Cristo para que el Espíritu Santo despierte hambre por permanecer delante de Dios, contemplar Su belleza y volver a disfrutar Su Presencia más que cualquier otra cosa.
Anhelamos que estos días restauren la sensibilidad espiritual, la comunión diaria, el deleite en Su Presencia, la dependencia del Espíritu Santo y el amor por el lugar secreto. Oramos para no conformarnos con una vida cristiana rutinaria, fría o religiosa, sino para volver a caminar en intimidad genuina con Dios.
Centro Cristiano Internacional · Semana 2 · Restaurando el Altar
Durante esta tercera semana queremos clamar para que, después de haber restaurado el altar y vuelto a la intimidad con Dios, el fuego del Espíritu Santo vuelva a encender nuestras vidas. Entendemos que Dios no restaura el altar solamente para mirarlo, lo restaura para llenarlo de fuego.
El fuego en la Biblia representa Su Presencia, Su poder, Su santidad, Su aprobación, Su voz y Su Espíritu obrando en medio de Su pueblo.
Hoy necesitamos más que emoción o motivación humana. Necesitamos el fuego santo de Dios despertando nuevamente corazones dormidos, activando dones, trayendo convicción, pasión, autoridad espiritual y hambre por cumplir Su voluntad.
Oramos como Iglesia para que el Espíritu Santo nos saque de la pasividad espiritual y nos convierta en hombres y mujeres encendidos para esta generación. No queremos solamente asistir a reuniones: queremos arder nuevamente. Anhelamos que Dios levante una generación llena del Espíritu, sensible a Su voz, apasionada por Jesús y disponible para Su propósito.
Centro Cristiano Internacional · Semana 3 · Fuego en el Altar